viernes, 28 de marzo de 2014

horóscopo



No soy muy adicto a leer los horóscopos, sana afición que tiene mucha gente cuando toma la prensa, más como entretenimiento que como ciencia.

La verdad es que la vida sería maravillosa según mi horóscopo, cada día una oportunidad de tener grandes oportunidades financieras y amorosas, cambiar la vida de rumbo, conocer nueva gente, etc. Eso pensaba yo, hasta que una estudiante, me dijo: "Pues según mi horóscopo soy un poco puta, porque cada semana me anima a dejar mi novio y lanzarme al nuevo". Nunca lo había pensado. Escribo estas letras porque se lo prometí y le tengo mucho cariño, y porque me parece una de las personas y frases más ingeniosas e inteligentes escuchadas en los últimos días. Lo recuerdo y todavía me sigo riendo.

Lo he estado pensando y creo que el sentido del humor, la alegría es una de las cualidades más humanas y necesarias. Las cosas de la vida son muy graves, demasiado a veces, y los problemas del mundo se antojan inamovibles; pero el humor, la ironía sabe ver los puntos débiles, las fisuras por las que la vida crece, sin necesidad de pelearnos con los devotos del horóscopo, por ejemplo. Para muestra: un botón. 


Por eso, desde acá le invito a esta ingeniosa estudiante (y a quien quiera) a que creemos un grupo de humor-teatro (puede ser virtual) para que, riéndonos de las cosas de la vida, podamos ser-crear algo alternativo dentro de un pensamiento único y gris en el que viven sumidos tantos jóvenes.

Espero sus respuestas. Y les dejo un horóscopo.




viernes, 1 de noviembre de 2013

Believers




He de confesar que escribo estas letras traído de cierta depresión. Ayer noche, 31 de octubre, se celebró el concierto de Justin en Quito. Imagínense el lío. Lo peor es que una estudiante de mañana me preguntó si yo iba a ir. Se pueden imaginar mi estado actual. Confundirme con un "Belieber". Algo no debo estar haciendo bien.

Personalmente no tengo nada personal contra el imberbe canadiense. Cada uno, dirá alguno, se gana la vida como puede o sabe y cada uno se gasta la plata como quiere. Por ejemplo, arreglándose la nariz o pagando 400$, al menos, por una entrada en primera fila. Pero, viendo las cosas que veo cada día por acá y las que se ven en el mundo, gastar tanto como se gasta en estas tonteras es de juzgado de guardia.

De todos modos, la reflexión que me hago es, que más allá de su talento o cualidades artística, él o seguramente su equipo de mercadeo, están sabiendo tocar "teclas" en los adolescentes para generar tal histeria colectiva. No es algo nuevo.

No me deja de sorprender que tras el disco "Believe" del 2011 la fanaticada se autodenomine "Beliebers", haciendo de creer una versión justiniana. No sigo mucho al ídolo de cara angelical pero, ¿en qué creerá este hermano?, ¿en el amor, la paz mundial,...? Para ese viaje sólo necesitaba hacerse Miss. Si alguien lo sabe y, sin querer faltar al respeto de nadie, que me avise.

Adoramos cantantes, futbolistas, actores y actrices cuyas imágenes cuelgan de nuestras paredes y no saben nada de nosotros ni les importa nada nuestra vida salvo que consumamos sus productos. Y al que   nos dio gratis su vida salvadora y su proyecto liberador no le paramos bola.


Tampoco es casualidad escribir esto el 1 de noviembre, fiesta de Todos los Santos. Serían los "Believers" del Reino, fieles en lo cotidiano al espíritu de las bienaventuranzas. No sólo santos de altar  con olor a incienso sino creyentes, hombre y mujeres, de a pie con corazón limpio y misericordiosos, perseguidos por la injusticia, masacrados y asesinados, amigos de los pobres. Personas de vida creyente. Lo triste es que nunca tendrán muchos fans. Como el maestro. Dar la vida no está de moda, o no estamos sabiendo tocar las "teclas" para que se vea como un horizonte humano y de sentido.


Igual es al revés y son ellos, los santos, los que llevan puesta nuestra camiseta para jalearnos y animarnos a ser fieles, verdaderos, buenos. 



lunes, 1 de julio de 2013

¿para qué estamos aquí?



Hace unos días, una buena hermana y amiga, me preguntaba por skype que para qué estábamos aquí. La verdad es que si la cuestión es profunda y difícil por skype, sin café o cerveza por medio, todavía más.

Me quedé picado porque no me convencí a mí mismo de las torpes palabras que pude compartir y pensaba en las múltiples respuestas que se pueden ofrecer: cumplir la voluntad de Dios, hacer este mundo algo un poquito mejor de lo que lo hemos recibido, intentar ser felices, cumplir nuestros sueños (ojo, decía Oscar Wilde que las pesadillas también son sueños que en ocasiones se cumplen), disfrutar sin complicarse mucho la existencia, pasarla bien, seguir un ideal o causa, formar un familia y tener un trabajo que me guste, ganar plata, no sufrir, encontrar el amor verdadero, poder contar con gente que te quiere y que te acompañe en el camino, construir el Reino, etc.


Esas preguntas no surgen de manera tan espontánea si uno no está cercano a experiencias límites, creo. También las puedes abordar con cierto humor y escepticismo como hacen los Monty Phyton en su película "El sentido de la vida" http://www.youtube.com/watch?v=gRGbCVg3uaQ u optar por no planteártelas para no tener mayores complicaciones.


Lo cierto es el que la primera persona del plural es demasiada gente y debes recurrir al singular: ¿para qué estoy aquí?. Alguien decía que el arte de la vida es hacernos buenas preguntas, sembrarlas para obligarnos a responderlas. El chiste  no debe ser tanto el respondernos, que quizás nunca lo haremos, sino ser valientes para emprender la búsqueda.
Cuando preparaba la misa de envío de los estudiantes que, sniff, un año más parten del colegio me encontraba con algunas frases iluminadoras. Victor Frankl escribía: “No vale tanto preguntarnos qué esperamos de la vida, sino qué espera la vida de nosotros” y otro gran escritor, Dostoievsky, afirmaba: “Antes de ponerte a buscar el sentido de la vida, ámala. Si amas la vida, te haces un ser viviente”. La mejor manera de motivar a construir un gran barco no es haciendo un plano sino contemplando un atardecer en el mar. También Leonardo da Vinci tiene algo que aportar: "Hazte merecedor de la misma, quien no la ama no la merece". “¿De qué le vale al hombre ganar el mundo entero si con ello pierde su alma?” dijo el Maestro de Nazaret.

Así que si alguno de ustedes entró acá para encontrar la respuesta ¡qué desilusión!: no está. Gracias Mariví por preguntar y dejo a cada uno en su tarea, responderse. Bastante pueda ser saber lo que no se quiere hacer. Les dejo dos videos para disfrutar, el último dedicado a los estudiantes que ya se gradúan. Suerte.