lunes, 9 de junio de 2014

mercenarios




Acabo de leer, en vísperas del inicio del mundial, que la federación nacional de fútbol le ofreció una prima de 720.000 euros (980.000 dólares) a cada miembro de la selección española si ganan de nuevo el mundial. Lo cual me ha quitado las ganas de seguirlo. 

También había leído, tiempo atrás, que a Messi le han subido el contrato a 20 millones de euros anuales. Lo cual supone que gana 54. 795 euros al día; es decir, 2.283 euros a la hora. Por lo que es bastante probable que el astro argentino gane más un domingo echando una reparadora siesta de dos horas que cualquier ciudadano sacándose la madre durante todo el mes. Y si hubiera inventado la vacuna del cáncer o un nuevo sistema económico, o algo parecido hasta lo podría entender. Pero la verdad es que no lo entiendo.


Las realidades anteriores son una vergüenza de tal calibre que me indignan. Entiendo que los miembros de cualquier selección no tengan que pagarse los viajes, estadías o equipamiento pero que cobren por llevar la camiseta de su tierra me parece de lo último. Habrá miles de jóvenes que lo harían gratis y darían una pierna por ello. Lo mismo con los equipos. El fútbol es un negocio de mercenarios que cambian de camiseta porque sólo quieren servir a unos colores, los del euro y el dolar. Y mientras, el mundo estando como está. Despidos, protestas en Brasil ante el gasto descomunal. Es verdad que da dinero y trabajo, pero también el narcotráfico.


Ya me harté. Espero que pierdan todos los partidos, me hago de un equipo africano. Y prefiero ver los partidos en la cancha del cole, son unos paquetes pero juegan por afición y pasarla bien, y que les vea alguna pelada. Motivos dignos del fútbol. No los económicos, vean.


Hace tiempo me declaré objetor de conciencia al servicio militar, creo que toca hacerlo con el "fútbol mercenario".

viernes, 28 de marzo de 2014

horóscopo



No soy muy adicto a leer los horóscopos, sana afición que tiene mucha gente cuando toma la prensa, más como entretenimiento que como ciencia.

La verdad es que la vida sería maravillosa según mi horóscopo, cada día una oportunidad de tener grandes oportunidades financieras y amorosas, cambiar la vida de rumbo, conocer nueva gente, etc. Eso pensaba yo, hasta que una estudiante, me dijo: "Pues según mi horóscopo soy un poco puta, porque cada semana me anima a dejar mi novio y lanzarme al nuevo". Nunca lo había pensado. Escribo estas letras porque se lo prometí y le tengo mucho cariño, y porque me parece una de las personas y frases más ingeniosas e inteligentes escuchadas en los últimos días. Lo recuerdo y todavía me sigo riendo.

Lo he estado pensando y creo que el sentido del humor, la alegría es una de las cualidades más humanas y necesarias. Las cosas de la vida son muy graves, demasiado a veces, y los problemas del mundo se antojan inamovibles; pero el humor, la ironía sabe ver los puntos débiles, las fisuras por las que la vida crece, sin necesidad de pelearnos con los devotos del horóscopo, por ejemplo. Para muestra: un botón. 


Por eso, desde acá le invito a esta ingeniosa estudiante (y a quien quiera) a que creemos un grupo de humor-teatro (puede ser virtual) para que, riéndonos de las cosas de la vida, podamos ser-crear algo alternativo dentro de un pensamiento único y gris en el que viven sumidos tantos jóvenes.

Espero sus respuestas. Y les dejo un horóscopo.




viernes, 1 de noviembre de 2013

Believers




He de confesar que escribo estas letras traído de cierta depresión. Ayer noche, 31 de octubre, se celebró el concierto de Justin en Quito. Imagínense el lío. Lo peor es que una estudiante de mañana me preguntó si yo iba a ir. Se pueden imaginar mi estado actual. Confundirme con un "Belieber". Algo no debo estar haciendo bien.

Personalmente no tengo nada personal contra el imberbe canadiense. Cada uno, dirá alguno, se gana la vida como puede o sabe y cada uno se gasta la plata como quiere. Por ejemplo, arreglándose la nariz o pagando 400$, al menos, por una entrada en primera fila. Pero, viendo las cosas que veo cada día por acá y las que se ven en el mundo, gastar tanto como se gasta en estas tonteras es de juzgado de guardia.

De todos modos, la reflexión que me hago es, que más allá de su talento o cualidades artística, él o seguramente su equipo de mercadeo, están sabiendo tocar "teclas" en los adolescentes para generar tal histeria colectiva. No es algo nuevo.

No me deja de sorprender que tras el disco "Believe" del 2011 la fanaticada se autodenomine "Beliebers", haciendo de creer una versión justiniana. No sigo mucho al ídolo de cara angelical pero, ¿en qué creerá este hermano?, ¿en el amor, la paz mundial,...? Para ese viaje sólo necesitaba hacerse Miss. Si alguien lo sabe y, sin querer faltar al respeto de nadie, que me avise.

Adoramos cantantes, futbolistas, actores y actrices cuyas imágenes cuelgan de nuestras paredes y no saben nada de nosotros ni les importa nada nuestra vida salvo que consumamos sus productos. Y al que   nos dio gratis su vida salvadora y su proyecto liberador no le paramos bola.


Tampoco es casualidad escribir esto el 1 de noviembre, fiesta de Todos los Santos. Serían los "Believers" del Reino, fieles en lo cotidiano al espíritu de las bienaventuranzas. No sólo santos de altar  con olor a incienso sino creyentes, hombre y mujeres, de a pie con corazón limpio y misericordiosos, perseguidos por la injusticia, masacrados y asesinados, amigos de los pobres. Personas de vida creyente. Lo triste es que nunca tendrán muchos fans. Como el maestro. Dar la vida no está de moda, o no estamos sabiendo tocar las "teclas" para que se vea como un horizonte humano y de sentido.


Igual es al revés y son ellos, los santos, los que llevan puesta nuestra camiseta para jalearnos y animarnos a ser fieles, verdaderos, buenos.